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Fundamentos
 
 

El centro Hacia las Naciones se construye sobre varios principios de formación que buscan reproducir, en nuestros tiempos, un estilo de ministerio similar a la de nuestro Señor Jesucristo.

  1. Entendemos que es la Iglesia la que ha sido llamada a capacitar y enviar obreros. El trabajo de Hacia las Naciones se realiza en conjunto y en sujeción al proceso de formación de la Iglesia local.
  2. La obra del ministerio se desarrolló en personas con un claro llamado, el cual ha sido verificado y avalado por la congregación local del obrero. Hacia las Naciones trabajará con personas que reúnan estas condiciones y que han pasado por un cuidadoso proceso de selección.

En esta segunda etapa, hemos visto la necesidad de ofrecer a las congregaciones un ámbito en donde puedan participar todos los jóvenes, para que puedan tener un año de capacitación, tratamiento y experiencia en el servicio y las misiones. Enfocados en capacitarlos para enfrentarse a los desafíos de estos tiempos y a la vez detectando cuales tienen una definida carga misionera. (Para los cuales tenemos en nuestros planes abrir un segundo año con una formación más específica).

  1. Jesús concentró sus mejores esfuerzos en un grupo reducido de discípulos. Del mismo modo Hacia las Naciones buscará invertir intensamente en la vida de un pequeño número de candidatos (inicialmente de 12 a 15 personas) para asegurar, de esta manera, la excelencia en el proceso de formación.
  2. La formación de una vida es un proceso que ocurre en una diversidad de marcos, del cual el aula es solamente uno de ellos. Hacia las Naciones buscará crear situaciones de aprendizaje no solamente en ámbitos formales, sino también en contextos informales y no-formales para que la vida completa provea el contexto de aprendizaje.
  3. La transferencia de vida de una persona hacia otra se torna más fácil en la medida que se formen relaciones estrechas y vigorosas entre los que participan del proceso de formación. Hacia las Naciones asume el compromiso de funcionar dentro del marco de estas relaciones, fomentando una interacción fluida entre los candidatos, el personal permanente y los profesores visitantes.
  4. En un proceso formativo los alumnos recuerdan más a la persona que dictó la materia que los principios compartidos a través de la misma. De Jesucristo los discípulos dijeron que era un hombre «lleno de gracia y verdad». Hacia las Naciones dará más importancia a la vida y el testimonio del que enseña que a las materias que conforman el programa. En los casos donde las circunstancias exijan un cambio en lo proyectado, siempre se optará por modificar el programa antes que los requisitos para escoger a las personas que trabajarán en el proceso de educación.
  5. Con la convicción de que la calidad de los profesores hacen la diferencia en un programa de formación, se buscará que los profesores visitantes sean personas de excelencia en la enseñanza, de buena reputación y llenos de sabiduría.

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